The Lost Continent

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Si usted piensa que la prensa de Estados Unidos le presta poca atención a Latinoamérica, no se equivoca: un nuevo estudio revela que el porcentaje de noticias de la región en los principales medios norteamericanos es patéticamente bajo.

El estudio realizado por el Proyecto de Excelencia en Periodismo, que examinó más de 70,000 informes periodísticos de 48 medios estadounidenses durante los últimos doce meses, demuestra que la cobertura de noticias internacionales que no sean de Irak, Irán y Pakistán en la mayoría de los medios de Estados Unidos es minúscula: el resto del mundo ocupa menos del seis por ciento del total.

Según este estudio, que incluyó televisión, radio, periódicos y sitios de Internet, el conflicto palestino-israelí ocupó el 0.5 por ciento del espacio total de las noticias en Estados Unidos, y las relaciones estadounidenses con Rusia un 0.2 por ciento.

No se midió separadamente el porcentaje de noticias de Latinoamérica, pero es posible estimar, con cierta seguridad, que ocupó menos del 0.5 por ciento.

Los autores del estudio me señalaron, como ejemplo, algunas noticias dramáticas de Latinoamérica que pasaron prácticamente desapercibidas en la prensa de Estados Unidos:

• En la semana del 3 al 9 de marzo, cuando Colombia atacó a un campamento guerrillero de la Farc en territorio ecuatoriano, generando amenazas de guerra de parte del presidente venezolano Hugo Chávez, la noticia ocupó apenas el 1 por ciento del total de la cobertura de noticias estadounidense. Por su parte, la campaña presidencial en Estados Unidos ocupó un 52 por ciento, y el conflicto entre Israel y Palestina el 4 por ciento.

• Durante la semana del 18 al 24 de febrero, cuando el presidente cubano Fidel Castro anunció su renuncia después de casi 50 años en el poder y de interminables enfrentamientos con Estados Unidos, la noticia insumió un 6 por ciento de la cobertura total de noticias. Comparativamente, la noticia de la independencia de Kosovo ocupó un 7 por ciento.

• Durante la semana del 2 al 7 de diciembre del 2007, el referéndum venezolano en el que Chávez sufrió su primera gran derrota electoral ocupó el 2 por ciento de las noticias en Estados Unidos. Comparativamente, Irán ocupó el 7 por ciento del espacio periodístico.

• En la semana del 8 al 13 de abril del 2007, el terremoto de magnitud 6 acaecido en Ciudad de México y Acapulco concitó el 0.3 por ciento de atención de los medios de Estados Unidos, muchísimo menos que el 26 por ciento que se destinó al escándalo sobre los comentarios presuntamente racistas del conductor radial Don Imus.

Según el estudio, mucha gente está emigrando a la Internet para enterarse de lo que pasa en el mundo. Las noticias internacionales no relacionadas con Estados Unidos representaron el 25 por ciento de la cobertura online, comparado con el 13 por ciento en los periódicos, y el 4 por ciento en la radio, dice el estudio.

Mi opinión: estoy de acuerdo, pero agregaría que quienes están a cargo de la mayoría de los medios en Estados Unidos también son culpables de estar demasiado pendientes de la agenda de la Casa Blanca, y demasiado desconectados de la realidad étnica de su país.

Aunque quizás tienen razón en considerar a Irak, Irán y Pakistán como las principales noticias internacionales, olvidan que Latinoamérica es la región del mundo que más afecta la vida cotidiana de la mayoría de los estadounidenses, ya sea en materia de inmigración, comercio, medio ambiente o las importaciones de petróleo.

Y, más importante aún, la mayoría de los medios estadounidenses -debo concederle a The Miami Herald y El Nuevo Herald el mérito de ser excepciones a la regla- aún no se han dado cuenta de que hay 45 millones de hispanos en Estados Unidos, y millones de otros estadounidenses que por razones familiares o comerciales están interesados en la región.

El hecho mismo de que este estudio sólo analizó a los medios de lengua inglesa refleja la miopía de la mayoría de los medios estadounidenses, que olvidan que las emisoras de televisión en español en ciudades como Miami o Los Ángeles suelen tener una audiencia mayor que sus competidoras en inglés, o que millones de hispanos leen las noticias en los sitios web de los periódicos de sus países de origen porque no las encuentran aquí.

En otras palabras, Estados Unidos está cambiando, pero la gente que dirige los medios de información va a ser la última en enterarse.

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