Biden’s Rose-Colored Glasses

Edited by Patricia Simoni

Proofread by Caitlin Krieck

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Joe Biden, Vicepresidente de Estados Unidos (EEUU), declaró en una entrevista al periódico Wall Street Journal que la economía de Rusia se marchita y por esa razón considera que Moscú debe hacer concesiones a Occidente, como reducir su armamento nuclear y renunciar a su espacio geoestratégico.

¿Para qué? No lo dice pero es obvio: para que EEUU ocupe ese espacio, y prolongue su agonía como primera potencia mundial. Biden quiere que se las pongan como a Felipe II, lo malo es que Rusia no está por la labor. El ocho de agosto de 2008, Moscú le paró los pies a los halcones de Washington derrotando, en una corta guerra, a la Georgia del fascista Saakashvili y ahí se acabó una parte de la historia. La otra parte (la de la crisis), no tiene visos de acabarse.

Los problemas económicos actuales que vive la humanidad, han sido generados en el opulento Occidente y son consecuencia del declive capitalista. Rusia, como todos, también está afectada, sin embargo los países que mantienen un fuerte intervencionismo estatal (Moscú lo heredó de su pasado soviético), aguantarán mejor el envite. Además, rusos y chinos quieren que el mercado internacional se organice de otro modo y que, en algunos años, el dólar deje de ser la divisa internacional. Pese a semejante escenario, poco alentador para EEUU, Joe Biden finge no darle importancia a que California, el primer Estado de la Unión (cuya economía es la séptima del mundo), está al borde de la quiebra.

Y no acaban ahí los problemas. Según The New York Times, el Estado de Oregón tiene una tasa de paro, cercana al 23%; Michigan ronda el 21%; Carolina del Sur el 20%; Tennessee algo menos del 20%, igual que Nevada y otros Estados. En Texas, cerca de un millón de personas van a dejar de tener seguro médico, en Florida, más de 500 personas al día pierden la asistencia médica. La población de Miami esta asustada porque, según los especialistas, la pérdida de empleos llegará en 2011 a casi el 12%, lo que supone un millón de personas desempleadas. Con semejante panorama cabe preguntarse: ¿quién se está marchitando? Ese sueño de Biden de creerse que EEUU va a continuar siendo la primera potencia mundial en el futuro, se transforma en pesadilla cada vez que lee los periódicos.

Últimamente, están enviando mensajes optimistas diciendo que la crisis comienza a remitir. Es probable que la economía se reactive… para derrumbarse de nuevo, pues el mal está en un sistema que no pueden cambiar. Estos periodos de subidas y bajadas, durarán un tiempo imposible de calcular, pero tiene un claro final: Como la crisis vino para quedarse, EEUU pasará a ser una potencia regional, a no ser que emprenda una acción bélica suicida. Así pues, señor Vicepresidente mejor cállese la boca, y aplíquese aquello de “consejos vendo, y para mí no tengo”.

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