Obama, a Hardened Smoker

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Un 54 por ciento de los estadunidenses estuvieron de acuerdo con las políticas de Barack Obama cuando votaron por él. También en su mayoría la población coincidió en que parecía estar en buena forma, era esbelto, hacía ejercicio y era la viva imagen de un hombre con gran salud.

Un año después de su llegada a la Casa Blanca, el llamado Comandante en Jefe fue sometido el pasado fin de semana a su primera revisión médica oficial y el reporte de los galenos informó que el joven mandatario sufre de dolor e inflamación en una rodilla, tiene el colesterol alto y no ha podido, a pesar de las promesas y los muchos intentos, dejar de fumar.

Y eso, el hecho de que Obama no halla podido aún dejar el vicio, pese a que constantemente mastica chicles y usa parches de nicotina, ha levantado gran revuelo y discusión en esta capital. Sus críticos alegan que le ha faltado carácter y determinación, mientras grupos activistas opositores al tabaco están enojados porque el presidente no se ha unido a su causa ni ha inspirado a que otros dejen el hábito.

Siendo este un país donde el fumar tiene altos costos de salud e implicaciones sociales y es la causa de una de cada cinco muertes, el hecho de que el presidente fume es un tema de debate nacional y desde su llegada al poder ha despertado mucho más atención que cuando Obama admitió haber experimentado de joven con drogas como la mariguana.

Algunos opinan que como presidente debe de poner el ejemplo y dejar atrás el vicio. Otros argumentan que debe de hacerlo de una vez por todas por cuestiones médicas y de imagen, y no faltan quienes afirman que el hecho de que el mandatario se niega hablar francamente de su problema es porque tiene tendencias a mentir.

La situación del presidente es, sin embargo, similar a la de muchos de sus compatriotas que no pueden abandonar este vicio. De hecho, existen en Estados Unidos 45.1 millones de fumadores, es decir, 21 por ciento de la población padece este mal y alrededor de 500 mil mueren cada año a causa de él.

Pero Obama, que en el pasado llegó a fumar entre ocho y 10 cigarrillos al día y por años ha tratado de dejarlo, no es, sin embargo, el primer jefe de la Casa Blanca aficionado. La mitad de los presidentes han fumando, algunos como Dwight Eisenhower hasta ocho cajetillas diarias y Lyndon Johnson que eventualmente lo dejó al tomar posesión. A otros como Gerald Ford le gustaba hacerlo en pipa.

Bill Clinton, cuando aún se lo permitía, disfrutaba de su puro, pero fue precisamente su mujer, la ahora secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien cuando era primera dama declaró a la Casa Blanca un lugar donde está totalmente prohibido fumar. Por lo tanto se desconoce, y su vocero tampoco tuvo respuesta, dónde es que el actual presidente se echa su cigarrito.

Obama, que en el pasado ha dicho que ya no fuma diariamente y que jamás lo hace enfrente de sus hijas, se ha declarado como “95 por ciento curado”, pero ha reconocido que a veces “simplemente le falla”.

Sin embargo, y aun cuando supuestamente en Omaba con frecuencia se percibe un fuerte olor a cigarro, no existe ninguna fotografía donde se le vea fumando en los 14 meses que lleva en el cargo, y ni aun en los dos años que anduvo en campaña.

Obama, a quien su mujer le había exigido dejar de fumar antes de lanzarse como candidato y se suponía que había cumplido, fuera de eso está, sin embargo, en “magnífica condición física”, de acuerdo con sus médicos y, al contrario del 75 por ciento de sus conciudadanos, no tiene problema alguno de peso y se mantiene en 82 kilos.

El reporte habla de una presión arterial envidiable de 105 sobre 62, mientras gracias a su rutina de ejercicios tiene un ritmo cardiaco de 56, cuando el promedio de la gente de su edad es de 60. De modo que podemos dormir tranquilos, ya que se estableció que no tiene que volver al doctor hasta que cumpla los 50 en agosto de 2011.

Pero, dicen los republicanos, ni en cuestión de salud ha logrado aún superar a su predecesor George W. Bush, quien tenía 64 años, era fanático del ejercicio, no tomaba refrescos ni alcohol, evitaba todo tipo de medicamentos y nunca jamás fumó.

Cbcronica.@aol.com

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