Relationship with the United States

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Después de una afortunada respuesta a la conversación breve entre el presidente Chávez y la secretaria de Estado norteamericana, esta nación ha regresado a su arrogante posición tradicional de poderosos arbitrarios. Muchas lecturas puede tener la variación de postura, en horas, por parte del Departamento de Estado. Muchas conjeturas se pueden tejer con relación a las razones que han llevado al gobierno de Obama para insistir, luego de sentar posibilidades distintas, en la designación de Larry Palmer como embajador en Caracas.

Las aseveraciones de Palmer ante el Congreso de Estados Unidos representan un juicio valor sobre nuestro país que, para un representante de una nación como Estados Unidos, conlleva la conducta de enviado a un territorio hostil. Son, además, aseveraciones que no tienen sustento y representan una afrenta a nuestra patria que tenemos el derecho y la obligación de reclamar. La mejor manera de hacerlo es rechazar el representante que pretende venir con esos criterios que pretenden justificar actividades inaceptables para un país soberano.

El tema de fondo estriba en que sectores poderosos de Estados Unidos temen el camino de la integración y Unidad latinoamericana y caribeña que se ha venido alcanzando con el ALBA y Petrocaribe, con la Unasur y la Comunidad de Naciones de América Latina y el Caribe. Con la referencia de nuestro camino Bolivariano, de libertad e independencia, para muchos países de nuestro continente y otras partes del mundo.

Relaciones de Respeto e igualdad es lo que nos enseñó el padre Bolívar y es la actitud del Gobierno venezolano, la que nos corresponde respaldar, con dignidad y con orgullo patrio, en la relación con EEUU o cualquier otro país.

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