Chinese Dictatorship? Bush Is to Blame

<--

Estados Unidos vive estos días su particular versión del A sus pies, mi querido dictador que desplegamos los españoles hace pocos días con el viceprimerministro chino. Incluso peor, pues los americanos han hablado y escrito más y se han puesto en evidencia.

Como Nicholas D. Kristoff en el órgano de la progresía americana, el New York Times. Con la versión americana de “la culpa es de Aznar” que es allí “la culpa es de Bush”. En un artículo titulado “El ascenso de los Cheneys chinos” cuya conclusión es que el problema de China es parecido al del período Bush en Estados Unidos y es que son los halcones como Dick Cheney los que han tomado el poder.

O sea, la democracia americana y la dictadura china son comparables, y allí como en Estados Unidos el problema es Cheney, el que fuera vicepresidente de Bush.

A lo que añade Kristoff que la cuestión de los derechos humanos “es compleja”. Vamos, que depende. ¿La discriminación de los negros en el apartheid sudafricano? Bueno, eso es complejo. Depende, sí, pero no.

En la línea del propio Obama: “Aunque China es un sistema diferente, una cultura diferente…Estados Unidos entiende los derechos humanos como una necesidad que trasciende culturas” y como “un beneficio para todos los países. ¿La discriminación de los negros? Bueno, aunque entiendo que Sudáfrica es una cultura diferente, un sistema diferente, la igualdad es una necesidad y un beneficio.

Jamás lo habrían dicho sobre Sudáfrica, por supuesto. Pero, con China, los derechos humanos se convierten en una cosa compleja, eso sí, muy recomendable y conveniente puesto que da muchos beneficios.

About this publication