An Even Bigger Housing Collapse

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Un colapso inmobiliario aún mayor

Por: Sandro Pozzi | 21 de diciembre de 2011

Las cosas no es que estén mal en el mercado de la vivienda en EE UU. Están peor. La asociación de agentes inmobiliarios acaba de revisar los datos de ventas de inmuebles usados publicados desde enero de 2007, tras detectar que en muchos casos se estaban contabilizando por duplicado.

Realtor ya advirtió del ajuste. Pero eso no evitó que el anuncio siente como un jarro de agua fría, justo cuando parece que el sector empieza a tocar fondo tras cinco años de contracción, durante los que el precio de la vivienda cayó al nivel de 2003, cuando se salió de la última recesión.

Como resultado de ese error contable, Realtor confirma ahora que las ventas en el periodo sujeto a revisión fueron un 14,3% inferiores a lo inicialmente anunciado. Es suficiente para socavar un poco más la ya minada moral de los propietarios y de los que aspiran a comprar, ante una espiral sin fin.

La contracción que se vive en el sector de la vivienda se considera ya como la peor de la historia en EE UU, con una caída media del precio del 30%. Esto provoca que muchos propietarios tengan una deuda hipotecaria mayor del valor de sus propiedades, a lo que se suman 6,2 millones de morosos.

El motivo de este error contable es doble: no se filtraban convenientemente los datos que llegaban del mercado y algunas propiedades aparecierón más de una vez en los listados. Si sirve de consuelo para los propitarios en apuros, la revisión de Realtors no afecta al precio de sus inmuebles.

La revisión tampoco cambia las ventas de inmuebles a estrenar, que publica la Oficina del Censo con datos que le aporta el Departamento de vivienda. Por tanto, no sirve de referencia para indicar cómo marcha el sector de la construcción. Y no se espera impacte en las carteras de los bancos.

Pero el mercado dicta. Y lo que está por ver ahora es cómo este cambio de percepción sobre la evolución del mercado de la vivienda usada durante los últimos cinco años puede afectar a la marca de la economía en general, por vía de la confianza, y del sector inmobiliairo en particular.

Los economistas vienen señalando desde el inicio de la crisis que la depresión que vive el sector inmobiliario es el mayor obstáculo a la recuperación, y claman medidas que permitan estabilizarlo. La Reserva Federal podría por ello verse forzada a reactivar la compra de deuda hipotecaria.

Antes de conocerse el detalle de la revisión de Realtor, la asociación de constructores anunció un incremento del 9,3% en el inicio de nuevos proyectos, hasta las 685.000 unidades anuales. Es el nivel más alto en 19 meses, pero sigue por debajo de los 1,2 millones de una situación de normalidad.

Se espera que la actividad en el sector repunte a lo largo de 2012. Pero como sucedió en el boom que arrancó en 2003, el avance no está siendo geográficamente uniforme. Y se observa que el mayor incremento está teniendo lugar en inmuebles con más de cinco viviendas, en lugar de unifamiliares.

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