Uncle Sam Divorces García Luna

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El Tío Sam se divorcia de García Luna

Estados Unidos usó a García Luna y ahora lo quiere exprimir.

Para entender el nuevo show de Brooklyn hay que recordar el siguiente axioma: Estados Unidos no combate el tráfico de drogas, lo administra según sus intereses geopolíticos, los cuales cambian por las circunstancias pero con una constante: consolidar su supremacía, en particular entre los países del continente, comenzado por México, su vecino distante con el que comparte tres mil kilómetros de frontera, la más dilatada entre una potencia económica y un país en desarrollo.

Hace unos meses el establishment gringo usó al Chapo Guzmán para esos fines, y ahora, en otro juicio conectado, digamos la nueva temporada de la misma serie, harán lo mismo con Genaro García Luna, acusado de proteger a la banda del Chapo, el Cártel de Sinaloa, a cambio de sobornos millonarios. De los nombres que se barajen en ese nuevo juicio surgirá el personaje que estará en mira de las agencias gringas. Es el modus operandi.

Esas agencias norteamericanas tuvieron en los últimos veinte años oportunidad de detener o liquidar al Chapo y detener o liquidar a Genaro García Luna, a quien acusan de traficar cocaína a Nueva York. No lo hicieron porque no estaban interesadas y porque ambos personajes eran funcionales para su estrategia global. Dejaron de serlo.

Planteo una pregunta que puede sonar ingenua pero que aclara las cosas. ¿De verdad el establishment gringo quiere parar la venta de cocaína en la ciudad de Nueva York? La respuesta es no; le interesa que haya cocaína en Nueva York, pero con un proceso que, en última instancia, ellos controlen desde las montañas de Bolivia hasta las pandillas de Nueva York. pasando por los cárteles mexicanos que operan en Matamoros y Nuevo Laredo.

Su objetivo con García Luna es fortalecer su posición de negociación frente a México. Le ofrecerán un acuerdo ventajoso para que suelte la sopa, que colabore con ellos, que sea testigo protegido, ponga al descubierto la red de complicidades políticas alrededor del Cártel de Sinaloa y de otras organizaciones criminales cuyas entrañas conoce.

Me parece que Estados Unidos tiene todos los artilugios para conocer cómo se mueven los cárteles en territorio mexicano y también sus socios en EU; de vez en vez, para taparle el ojo al macho, hacen capturas y detenciones, siempre y cuando el flujo de droga no se corte de tajo. Por diversas agencias circulan versiones de que las agencias gringas han visto a tal gobernador o a tal capo haciendo depósitos millonarios en bancos gringos. No hacen nada porque quieren que ese dinero sucio se blanquee en el circuito financiero norteamericano. No sólo no quieren detenerlos, si pudieran les harían homenajes por ser benefactores de la banca gringa.

Lo que es necesario destacar es que el actual esquema de combate a las drogas es el peor de los mundos posibles para México. Salimos perdiendo como país de todas, todas. El consumo de drogas al interior crece, el número de víctimas fatales se mantiene, las autoridades se corrompen, las instituciones de quedan cortas y los gringos se meten hasta la cocina a cada rato. Si no hacemos algo para cambiar este esquema estaremos cada vez más cerca del colapso.

El primer golpe a México en este caso ha sido mostrar de nuevo la fragilidad de las instituciones mexicanas encargadas de procurar e impartir justicia que simplemente no pueden con un personaje del peso de García Luna. Los americanos ya hicieron la tarea de detenerlo, vigilarlo, y juzgarlo, porque nosotros no pudimos.

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