Trump: Villain Disguised as a Martyr?

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La decisión del Departamento de Justicia y la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos de registrar la casa del expresidente Donald Trump en su centro vacacional de Mar-a-Lago

La decisión del Departamento de Justicia y la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos de registrar la casa del expresidente Donald Trump en su centro vacacional de Mar-a-Lago, puede convertirse en el caso criminal de mayor riesgo político en la historia estadounidense.

Y si no encuentran información incriminatoria contra Trump podría resultar espectacularmente contraproducente.

Para la mayoría de los estadounidenses, la decisión de enviar al FBI anuncia que hay posibles delitos graves que perseguir. Los primeros reportes indican que fue por documentos clasificados sustraídos ilegalmente por Trump en las postrimerías de su mandato.

Pero al mismo tiempo, hay un sector estadounidense que desconfía de las autoridades federales, y por tanto proclive a prestar atención a las denuncias de Trump en torno al “estado profundo” –una especie de gobierno paralelo–.

Si nada resultara del “raid”, que Trump denunció como políticamente motivado, podría ofrecer al exmandatario el papel de mártir, al menos entre sus seguidores.

Es en todo caso, un golpe más a la imagen personal de Trump y sus aspiraciones de retorno a la Presidencia en 2024.

De hecho, la situación del expresidente entre los republicanos parece buena, pero la del trumpismo parece mejor.

Mientras Trump continúa su camino como un literal imán de controversias, al menos dos “trumpistas” y dos “ultratrumpistas” se alinean para tomar su lugar, si el exmandatario cayera de la gracia pública por los pecados acumulados en su gobierno y su vida personal.

De hecho el exvicepresidente Mike Pence y el exsecretario de Estado Mike Pompeo se presentan como seguidores del trumpismo, pero no bajo la negativa égida de Trump.

Los gobernadores Ron de Santis, de Florida, y Greg Abbott, de Texas, al parecer más a la derecha que Trump, pero sin su controversial bagaje, sugieren que harán lo que aquel no pudo concluir.

Pero su futuro depende de lo que ocurra con los posibles problemas judiciales de Trump.

El hecho en todo caso es que hay entre los republicanos un cada vez más activo movimiento contra Trump y su egocéntrico y autoritario estilo personal de hacer política.

Trump, sin embargo, es el principal líder del partido, con fama de vengativo y como tal, capaz de hacer y deshacer carreras políticas.

Esa consideración impulsa a muchos republicanos a agachar la cabeza y acatar sus determinaciones, so pena de enfrentar oposición desde su derecha y sin importar su lealtad partidista o su historial personal.

Pero al mismo tiempo, Trump está envuelto en una serie de problemas políticos y tal vez judiciales que amenazan su proyecto de postularse de nuevo como candidato presidencial en 2024, incluso su intento de alterar resultados electorales y su vinculación con el motín del seis de enero de 2021, cuando una turba asaltó el edificio del Capitolio para evitar que el Congreso certificase la victoria electoral de Joe Biden en las elecciones de noviembre de 2020.

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