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Taylor Swift tiene una historia de lo que podría considerarse como un feminismo moderado, de liberalismo social

Una reciente encuesta de la revista Newsweek encontró que casi una quinta parte de los votantes estadounidenses considerarían votar por un candidato recomendado por la cantante Taylor Swift, convertida ahora en una de las personalidades más mediáticas de su país y el mundo.

Los resultados de esa encuesta explican lo que parece una súbita campaña política republicana contra Swift, que en 2020 apoyó a Biden y a dos aspirantes demócratas a curules en Tennessee. Pero más allá, la especulación pone en duda la certidumbre de una inevitable marcha triunfal del republicano Donald Trump rumbo a la Casa Blanca.

O que los demócratas se agarran ahora hasta de un clavo ardiente para pensar, o hacerse ilusiones, de que su candidato puede repetir la hazaña de vencer a Trump, como hizo hace cuatro años.

También pone de relieve que la política mundial está en un momento peculiar, cuando muchos de los protagonistas son personajes originalmente mediáticos, como el propio Trump.

En el caso de Swift, una cantante de 34 años, no parece estar en busca de una carrera política. De hecho, la política parecía algo lejos de sus preocupaciones hasta esta semana, cuando se publicaron reportes de que algunos estrategas demócratas creen que sería valioso pedirle un apoyo que acercaría a Biden a votantes jóvenes.

La paranoica reacción de grupos republicanos y presuntos aliados de Trump ante la mera posibilidad de tal endorso parece desmentir la noción de un inevitable triunfo de Trump en las elecciones de noviembre.

La cantante no se ha pronunciado, pero comentaristas de la cadena Fox y voceros de grupos de ultraderecha ya lanzaron consejos, más bien amenazas, para que evite hacerlo.

Swift se encuentra ahora en el centro de atención pública: está en medio de una larga gira mundial de presentaciones y en el ojo de un huracán mediático centrado en su vida privada.

Su público romance con el menos popular y rico, pero también famoso jugador Travis Kelce, del equipo de futbol Chiefs de Kansas, es objeto de curiosidad mundial y de acuerdo con la prensa de EU se ha traducido en una bonanza para la publicidad de los juegos en que participa él y asiste ella.

De acuerdo con reportes de prensa, ya hay quien afirma que la presencia de Swift llevó toda una nueva audiencia a la NFL y la revalorizó. La fanaticada de Swift, o al menos gran parte de los llamados swifties, son mayormente mujeres que en muchos casos ni siquiera llegan a los 18 años. Pero muchos otros sí: a sus 34 años de edad, la cantante lleva casi 20 años de carrera y gran parte de sus seguidores crecieron con ella.

Swift tiene además una historia de lo que podría considerarse como un feminismo moderado, de liberalismo social. El ruido alrededor de Swift es un reflejo de la situación en un país donde hay cada vez menos confianza pública en instituciones gubernamentales y se prepara a una elección entre candidatos que no acaban de convencer a los votantes.

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