At the moment, President Andrés Manuel López Obrador, faces the unwavering determination that an economic reactivation program will amount to no more than the expansion of existing social programs; and economic sector experts acknowledge that the only light at the end of a long, dark tunnel will be the United States. As the U.S. economy opens up and recovers, many Mexican companies will have a chance to survive and allow workers to keep their jobs.
Also, the consolidation of production chains between the two countries makes the return of many U.S. industries extremely complicated without established Mexican suppliers.
Monday, Pentagon Undersecretary for Procurement Ellen M. Lord told a news conference that the U.S. is lobbying Mexico to reopen certain manufacturing facilities that supply Defense Department contractors. “Particularly, we see a slowdown in the shipyards, to an extent. Aviation is actually the most highly impacted sector we have right now." Pointing to Mexico, Lord announced the U.S. is already working with its embassy, lobbying for certain strategic suppliers to reopen.
Hours later, U.S. Ambassador Christopher Landau tweeted, “I am doing everything I can to save the supply chains between Mexico, the United States and Canada that have been created through the last decades. It is possible and essential to take care of workers' health without destroying those chains. North American economic integration requires coordination.”
Landau did not specify whether he was addressing only Pentagon needs or those of other sectors, but it is clear that this has become a priority for his government. And it should also be for Mexico.
In the coming weeks, public health authorities will begin to plan a staggered return to Mexican economic and social activity. Economic sectors should be involved in this effort so early openings can be coordinated with the public health measures being taken by companies linked to the United States, all this in an effort to alleviate, to some extent, the coming disaster in employment and growth.
We can show off these companies in the morning, of course.
Frente a la decisión que hasta hoy parece inamovible del presidente Andrés Manuel López Obrador de que su programa de reactivación económica no será más que la ampliación de programas sociales ya existentes; los funcionarios del sector económico saben que la única luz al final de un largo y oscuro túnel será Estados Unidos.
En la medida que la economía estadunidense se abra y se vaya recuperando, muchas empresas mexicanas tendrán alguna oportunidad de sobrevivir y sus trabajadores de mantener el empleo.
Asimismo, la integración de cadenas de producción entre ambos países hace que el regreso de muchas industrias estadunidenses sea muy complicado sin sus proveedores establecidos en México.
El lunes, Ellen M. Lord, subsecretaria del Pentágono para adquisiciones, dijo en conferencia de prensa que estaban cabildeando con México para que reabriera ciertas instalaciones manufactureras que suministran a contratistas del departamento de defensa estadunidense: "A nivel nacional, estamos viendo los mayores impactos en la cadena de suministro de aviación, construcción naval y lanzamientos al espacio".
Destacó a México y anunció que ya se estaba trabajando con la Embajada para presionar y que ciertos proveedores estratégicos fueran reabiertos.
Horas después, el embajador Christopher Landau tuiteó: “Estoy haciendo todo lo que puedo para salvar las cadenas de suministro entre México, Estados Unidos y Canadá que se crearon a través de las últimas décadas. Es posible e imprescindible cuidar la salud de los trabajadores sin destruir esas cadenas. La integración económica de Norteamérica exige coordinación”.
Landau no especificó si solo habla de las necesidades del Pentágono o de otros sectores, pero queda claro que se ha vuelto una prioridad para su gobierno. Y debería ser la de México.
En las próximas semanas las autoridades sanitarias comenzarán a planear el regreso “escalonado” a la actividad económica y social de los mexicanos. En esas consideraciones tendrían que estar involucrados los sectores que lidian con lo económico para tratar de empatar la apertura temprana, con medidas sanitarias, de empresas ligadas a Estados Unidos y tratar de aliviar en alguna medida el desastre en términos de empleo y crecimiento que se avecina.
También podemos exhibir a esas empresas en la mañanera, claro.
This post appeared on the front page as a direct link to the original article with the above link
.
Trump claims that it was due to America's generosity and protection that other countries benefited and raised their living standards, while the United States itself gained nothing.
[T]his wretched president has trampled on, chewed up and spat out pieces of sovereignty, not only of Mexico, but also of our sister countries in Latin America.